Alimentación: dieta sin acidez

La alimentación es el factor más importante para evitar la acidez estomacal y disminuir sus síntomas. La técnica para cocinar los alimentos, su selección o sus formas de consumo, son clave.

Seguir unos sencillos consejos como medida complementaria a la medicación puede ayudar a evitar la aparición del ardor de estómago o a aliviar los síntomas.

Recomendaciones sobre el estilo de vida

En este sentido, también será importante tener en cuenta combinar estos consejos sobre alimentación con algunos aspectos sobre el estilo de vida:

Mantenerse en un peso saludable, ya que el sobrepeso ejerce presión sobre el estómago, forzando el paso de los alimentos hacia el esófago.

Dejar de fumar, ya que el tabaco debilita el esfínter que cierra la entrada al estómago.

Revisar con tu médico o farmacéutico la medicación que estás tomando, para comprobar si algún fármaco puede ser el responsable de la sensación de acidez.

Realizar ejercicio físico de forma regular y controlar el estrés, en la medida de lo posible.

Recomendaciones de alimentación

Estas recomendaciones no deben seguirse por rutina, ya que sus efectos dependen en gran medida de la tolerancia individual. No obstante, por lo genteral, es conveniente:

Evitar o limitar los alimentos y bebidas ácidos como el tomate y sus derivados, cítricos (naranja, limón, pomelo) y sus zumos, frutas poco maduras que podrían ser ácidas como la piña, el kiwi y algunas variedades de manzanas.

Evitar o limitar los alimentos que producen acidez, dado que pueden incrementar la producción de ácido o facilitar su paso al esófago. Algunos ejemplos son el chocolate, el café (en ocasiones, también el descafeinado) u otras bebidas con cafeína, especias picantes, ajo y cebolla, bebidas carbonatadas y alcohólicas, alimentos fritos o muy grasos como embutidos, carnes grasas, bollería, mantequilla, natas, etc.

Consumir raciones pequeñas y frecuentes (entre 3 y 6 tomas diarias), no copiosas.

Consumir los alimentos ni demasiado fríos ni muy calientes, masticandolos muy bien y despacio.

Evitar beber agua en exceso durante las comidas.

Cenar 2 o 3 horas antes de acostarse.