Todos hemos padecido esa sensación de ardor en el pecho o garganta después de una buena comida, sobre todo si eran platos picantes con ingredientes que pueden irritar el estómago. Pero ¿qué es realmente? ¿Es acidez en el estómago o reflujo gástrico? A menudo estos dos términos parecen significar lo mismo, pero no es exactamente así. ¡Sigue leyendo para conocer la diferencia!
¿Qué es la acidez gástrica?
La acidez gástrica es esa sensación de ardor en el estómago o en la garganta, y se produce debido a que parte del ácido del estómago se escapa y roza el esófago, que no está preparado para soportarlo.
Las causas más comunes que la pueden provocar son:
- Comer demasiado rápido o en grandes cantidades.
- Abusar de platos con mucha grasa, picantes o condimentos.
- Beber café, alcohol o bebidas con gas.
- Acostarse después de cenar.
- Experimentar mucho estrés.
El embarazo y el sobrepeso aumentan las posibilidades de padecer acidez.
La buena noticia es que suele ser un mal ocasional y pasajero. La acidez puede aliviarse fácilmente si se adoptan ligeros cambios en los hábitos alimenticios o con medicamentos que ayuden a neutralizar el exceso de ácido.
El reflujo gástrico: el “culpable” detrás de la acidez
El reflujo gastroesofágico es diferente a lo que entendemos como acidez. Mientras que la acidez es un síntoma, el reflujo es la causa que puede estar detrás de esa sensación de ardor tan característica.
Se produce cuando el contenido del estómago —comida y jugos gástricos— asciende hacia el esófago. Esto sucede cuando el esfínter esofágico, la válvula que conecta ambos órganos, no cierra bien o se relaja en momentos en los que no debería.
Todos podemos experimentar algún reflujo de vez en cuando, pero si se vuelve algo habitual, puede convertirse en un problema más serio llamado enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).
El reflujo provoca síntomas como la acidez, así como tos seca, irritación o sensación de tener algo en la garganta y sabor amargo en la boca, entre otros.
En resumen, la acidez es la manifestación y el reflujo gástrico es el mecanismo que puede desencadenarla.
Trucos para mantener la acidez y el reflujo bajo control
Haciendo pequeños cambios en nuestra rutina, podemos ayudar a prevenir el reflujo y la acidez. Aquí te dejamos algunos:
- Tómate tu tiempo para comer, disfruta la comida e ingiere en pequeñas porciones.
- Evita acostarte después de cenar; lo recomendable es esperar de 2 a 3 horas antes de irte a dormir.
- Cuida lo que bebes y reduce el consumo de café, vino y refrescos con gas.
- Opta por una dieta ligera y equilibrada.
- Realiza actividad física que ayude a tu cuerpo y a tu estómago a moverse, así como a tu mente a relajarse.
- Mantén controlado tu peso, ya que el exceso ejerce más presión sobre el estómago y favorece el reflujo.
Si aun haciendo estos cambios padeces los síntomas constantemente, te recomendamos consultar a un profesional de la salud para que te oriente con el tratamiento adecuado.
Fuentes de referencia
- MedlinePlus. Acidez estomacal [Internet]. Bethesda (MD): National Library of Medicine; actualizado 25 oct 2024 [citado 11 dic 2025]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/heartburn.html
- Cleveland Clinic. Acid Reflux & GERD [Internet]. Cleveland (OH): Cleveland Clinic; revisado 28 sep 2023 [citado 11 dic 2025]. Disponible en: https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/14419-acid-reflux-gerd
- Azer SA, Goosenberg E. Gastroesophageal Reflux Disease (GERD). In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 Jan– [actualizado 6 jul 2025; citado 11 dic 2025]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK554462/